GLOBALIZACIÓN Y NEOLIBERALISMO
GLOBALIZACIÓN Y NEOLIBERALISMO
TALLER
1-Qué es la globalización?
2- cuáles son las ventajas
de la globalización?
3-Cuáles son las
desventajas de la globalización?
4- Qué es el
neoliberalismo?
5-Cuáles son las
características del neoliberalismo?
6- Hacer conclusión de
cada una de las lecturas que se encuentran al final de la guía
LA GLOBALIZACION
Aunque el mundo está compuesto por grandes
divisiones geográficas, políticas y culturales, en la actualidad es posible que
dos personas puedan mantener una comunicación a tiempo real con la otra; es
posible llegar de un día a otro al extremo más alejado del planeta tomando un
avión; así como un producto producido en Asia puede ser exportado a América con
cotidianidad.
Todos estos procesos si bien parecen muy
comunes hoy en día, la verdad es que hace unos años no eran tan simples. Pero
en el presente lo son, gracias al proceso de globalización que hemos
experimentado en las últimas décadas.
En qué consiste la globalización
Existen muchas concepciones diferentes acerca
de la definición de globalización. Sin embargo, se puede resumir en que se
trata de un
proceso dinámico que está compuesto por una creciente interdependencia entre
los países del mundo. Algo que ocurre usando como medio, una
serie de transformaciones de carácter global. Las fronteras que antes tantas
limitaciones representaban, con más frecuencia tienen menos relevancia.
¿Qué es la globalización?
Es un proceso creciente de internacionalización
industrial y del comercio, impulsado por el libre flujo de mercancía y
capitales, que ha escalado de una manera exponencial con la utilización de la
tecnología.
Este proceso,
obviamente ha afectado también a la política. La noción de que las naciones no están
solas en el mundo, ha provocado que determinadas decisiones de carácter global
deban ser tomadas en consenso entre todos los países, a través de los
organismos designados. Aunque bien es cierto que muchas veces los países con
mayor poder llevan la voz
cantante dentro de dichas organizaciones es la razón de la existencia de un
buen número de organismos internacionales en este mundo globalizado, como:
la ONU (Organización de las
Naciones Unidas)
el FMI (Fondo Monetario
Internacional)
Si bien este concepto no es uno nuevo, y de
hecho comenzó a hablarse de él desde la segunda mitad del siglo XX, hay
expertos en el tema, como Aldo Ferrer quien señala que este proceso realmente
es parte de uno mayor que nació en 1492. Justo fue con el descubrimiento de
América y la colonización europea por el mundo.
Sin importar cuando haya comenzado la
globalización, hay algo que es innegable y es que es un fenómeno complejo que
genera todavía opiniones distintas entre las personas. Para algunos amenaza la
identidad nacional y es una forma de neocolonialismo mo por parte de las
potencias del mundo. Mientras que para quienes la defienden, explican que es
una enorme oportunidad para el desarrollo económico y la conectividad entre
naciones.
Y si bien se pueden tener opiniones
encontradas, algo que no cambia es que la globalización es inevitable. Un
proceso consecuencia del progreso humano, caótico en muchos casos y que
requiere
CARACTERÍSTICAS DE LA GLOBALIZACIÓN
Principalmente la globalización puede ser vista
como un fenómeno económico que
en las últimas décadas ha experimentado una serie de cambios relevantes. Entre
sus características principales, podrás encontrar a las siguientes:
Ha crecido el comercio mundial de
bienes y servicios en una manera asombrosa.
Nuevos países se han abierto a la
industrialización en Asia y América (China y Brasil son los mejores ejemplos).
La imposición de políticas
favorables al libre comercio en la mayoría de los países.
El sistema financiero ha sido
internacionalizado ocupando un espacio marcado en un mercado de capitales mundial.
Se ha contado con el apoyo de
grandes instituciones internacionales. Tales son los casos del Fondo Monetario
Internacional y del Banco Mundial. Las grandes multinacionales también han
apoyado su desarrollo, favoreciendo así su proceso de expansión.
La globalización ha dado como
resultado la interdependencia económica global.
Causas y efectos de la
globalización
La globalización como todo proceso de
transformación debe su aparición a ciertas causas, que han ido evolucionando en
el tiempo y adaptándose a las nuevas demandas de la mundialización. Entre
las causas
más importantes de este fenómeno, podemos encontrar:
La nueva
reestructuración geopolítica del mundo al concluir la Guerra Fría. Los
años transcurridos después de la Guerra Fría fueron tiempos de cambio y se dio
el clima necesario para el surgimiento de nuevas tendencias en la economía mundial.
Aceleración
de los ritmos de apertura económica, así como de los intercambios de
bienes, mercancías y servicios. Liberación de los mercados de capitales y las
Bolsas de Valores a nivel mundial.
La
revolución de la información
y la comunicación que gracias al uso de las
tecnologías avanzadas ha permitido la conexión en tiempo real.
En el mismo sentido, entre las consecuencias de la
globalización, podemos encontrar a algunas como lo son:
Colaboración
a nivel mundial: La globalización ha logrado que todos los países del mundo
deban trabajar en conjunto para metas de interés común. Esto ha abierto puertas
al diálogo y la compresión de problemas ajenos al país perteneciente.
Pérdida
del poder por parte de los estados emergentes: Con la
globalización un gran número de países que tenían una cantidad elevada de
poder, la han ido perdiendo por la distribución realizada a través de los años.
Dichos estados no solo han perdido una parte de su poder anterior, sino que
pierden consecuentemente su autonomía, capacidad para decidir por sí solos en
la solución a sus problemas y soberanía. Uno de estos ejemplos es la pérdida de
la soberanía monetaria de los países europeos en favor de la Unión Europea.
Avances
tecnológicos y nacimiento de otros recursos: Con el
auge de internet y el aumento de la velocidad a la hora de compartir la
información de una manera mucho más sencilla y fluida, se ha logrado que los
avances tecnológicos estén a la vanguardia. Los países con éxito centran
el desarrollo de su economía en la tecnología y la innovación, para
diferenciarse y generar mayores rentas que los países seguidores que
basan su desarrollo en la aplicación
de tecnologías ya creadas por otros.
Súper concentración
de ingresos: Una de las consecuencias negativas más destacadas de la
globalización es que genera una concentración desproporcionada de ingresos en
algunos puntos. Dicho de otra forma, que la riqueza se encuentre en pocas manos.
Por lo que se entiende con ella que los ricos se hacen cada vez más ricos y los
pobres cada vez más pobres. Por igual, aquellos países que son lentos a nivel
tecnológico van perdiendo poco a poco la capacidad de compra.
Segmentación
presente: Con este proceso se crean definidos límites sobre las
personas, grupos sociales y actividades entre las regiones o países. La
segmentación, diferenciación y marginación de los individuos es una posibilidad
que siempre se encuentra allí.
EL NEOLIBERALISMO
El neoliberalismo es un modelo
económico que se enmarca dentro de las doctrinas del liberalismo económico,
a su vez dentro del sistema capitalista.
Quienes defienden al neoliberalismo, llamados neoliberales,
muestran su claro apoyo a la liberalización en materia de economía, lo cual
implica que los mercados sean totalmente abiertos, fomentando de este modo el
libre comercio, a partir de una desregulación de los mercados.
Además, el neoliberalismo tiene otra
característica fundamental que es la privatización, por la idea de
que la administración privada es más eficiente y adecuada que la administración
pública. Por eso, de este modo se “achica” la intervención del Estado tanto
en lo que hace referencia a la regulación del mercado como así también al gasto
e inversión pública en materia de caminos y rutas, educación, salud, etc.
Desde la teoría económica marxista puede
explicarse el neoliberalismo a partir de la óptica de clases, como el proyecto
de las clases más ricas para recuperar unos espacios de poder político y
económico que perdieron tras la segunda guerra mundial. Desde otros enfoques,
complementarios en todo caso, el neoliberalismo es un nuevo régimen de
acumulación (teoría regulacionista) o una nueva estructura social de
acumulación (teóricos de la escuela radical). Hay diferencias al respecto de
qué llevó al surgimiento del neoliberalismo como nueva forma de configuración
capitalista y sobre su estabilidad a medio o largo plazo, pero no hay
disensiones importantes a la hora de definir como tal una etapa muy bien
caracterizada.
CAUSAS Y
CONSECUENCIAS DEL NEOLIBERALISMO
Las causas y consecuencias del
neoliberalismo han venido determinadas por ciertas crisis
políticas, sociales y económicas que, según las distintas regiones del mundo,
ha evolucionado de manera diferente.
El neoliberalismo
es una ideología que promueve un cambio en la configuración de la economía
capitalista, donde no participa el Estado, dando lugar a la privatización de
los servicios públicos. Los seguidores del neoliberalismo creen que con este sistema
se contribuye al desarrollo económico y social de un país.
El antecedente en la historia del
neoliberalismo son las concepciones liberales que tenían los clásicos de la
economía política de la burguesía inglesa. Su primera aparición fue antes de la
II Guerra Mundial y continuó con mucha más presencia en la década de los 60 y
también después en los 80 y 90.
Las estrategias neoliberales
empezaron en Latinoamérica a finales de los años setenta a consecuencia de los
grandes desequilibrios económicos que había. Otros países pioneros en el
neoliberalismo son Estados Unidos, Alemania e Inglaterra.
A medida que los pobres se hacen
más pobres y los ricos más ricos, los más favorecidos adquieren un control
creciente sobre el dinero. Este aumento de la desigualdad perjudica el nna
forma de transferir la tecnología y conocimientos a las economías en
desarrollo.
Uno de sus principales expositores
es Milton Friedman, quien defendía que el Estado no tiene que ser un actor
activo en la economía nacional, sino que quien debe ejercer el control de la
economía es el capital privado.
Los que dirigen en el Reino Unido
los servicios privatizados y los semiprivatizados aumentan su riqueza, ya que
invierten poco y cobran mucho.
En México, Carlos Slim obtuvo el
control de prácticamente todos los servicios de telefonía fija y móvil y se
convirtió en poco tiempo en el hombre más rico del mundo.
CAUSAS DEL
NEOLIBERALISMO
1- La crisis económica
Con la devaluación de la moneda se
consigue abaratar las exportaciones y hace que la posición del país sea más
competitiva.
Los neoliberales indican que todas
las variables del sistema económico deben estar desreguladas, es decir,
desvinculadas del control del estado. También apuntan a una liberalización y
desregularización de los bancos.
Para intentar solucionar los
problemas económicos en la década de los 70 y 80, casi todos los estados del
mundo capitalista tuvieron que seguir algunas de estas medidas.
Aunque los que se vieron realmente
obligados fueron los países subdesarrollados. Estos países vieron como
aumentaba la pobreza y la desigualdad social tras años de aplicación de estas
medidas.
2- La crisis política
Cuando los gobiernos pierden su
autoridad ética, se limitan a desviar la atención del pueblo hacia
temas que les pueda interesar. De esta manera los ciudadanos se dejan llevar
por sentimientos más que por los
argumentos.
3- Quiebra de la bolsa de valores
La caída de precios de la bolsa de
Nueva York en 1929, conocida como “El crack del 29”, fue la mayor crisis hasta
entonces conocida.
Provocó la ruina de numerosos
inversores, grandes hombres de negocios y pequeños accionistas, así como el
cierre de empresas y también de bancos.
Esto provocó que muchos ciudadanos
se quedaran en el paro, además de que el problema se propagó a casi todos los
países del mundo.
Las consecuencias fueron una gran
crisis económica que desembocaron en los principios del neoliberalismo.
4- Desaparición del Estado de bienestar
El Estado de bienestar desaparece
cuando se reduce la protección social, aparece la precariedad laboral y se da
lugar a la privatización de los servicios públicos tales como las eléctricas,
las compañías ferroviarias y aéreas, la educación, las carreteras, la sanidad,
etc.
5- La lucha de clases
La neo liberalización fue
considerada como un proyecto de recuperación de la clase burguesa. La política
neoliberal ataca directamente a los sindicatos y apuesta y apoya a las clases
comerciantes privadas con intereses industriales financieros e inmobiliarios.
Esto provoca que los trabajadores
de servicios tengan contratos precarios y una remuneración más baja.
LECTURA DE ANÁLISS POLÍTICO
ECONOMICO
Por: William
Ospina
Ni el dios Estado ni el dios mercado
Después de la caída de la Unión Soviética,
García Márquez le dijo a Fidel Castro que sólo ahora Cuba era verdaderamente
libre. A Fidel no le gustó mucho esa afirmación, porque suponía admitir aquella
dependencia, pero al final aceptó que Gabo tenía razón.
Es evidente que a Cuba le ha tocado pagar muy
cara su independencia, y ahora Venezuela está pagando cara la suya, con una
situación que cada día se hace más insostenible. El presidente Maduro ha dicho
que si se ve atacado a sangre y fuego se defenderá a sangre y fuego, y ello
significa que todo desembocaría en una guerra civil. La situación es trágica.
Cuba y Venezuela son regímenes populares
imperfectos asediados por un enemigo implacable: el neoliberalismo mundial, que
se opone a la intervención del Estado en la economía y que exige que el
bienestar ciudadano esté subordinado a las leyes del mercado. En los países
manejados por el neoliberalismo, la salud, la educación, la seguridad social
son negocios privados muy rentables pero deficientes y costosos para el
ciudadano; en Cuba y en Venezuela el Estado se preocupa de verdad por la salud,
la educación, las pensiones, pero la empresa privada está seriamente limitada.
El socialismo verdadero, una alianza real de la
justicia distributiva y la libertad individual con lo que llamaba Borges “un
severo mínimo de gobierno”, no ha sido inventado todavía. Los actuales
socialismos autoritarios no se van a sostener, pero bajo la presión de las
circunstancias actuales los Estados plutocráticos e insensibles tampoco tienen
futuro. Mientras tanto, la única manera de evitar unas guerras locales que nada
pueden resolver es la libre competencia democrática. El tema es global y se
resolverá globalmente: la confrontación, cada vez más aguda, entre el
neoliberalismo mezquino y depredador y el interés general.
Tal vez de algo sirva el ejemplo argentino.
Desde cuando Juan Domingo Perón hizo sentir que el pueblo argentino también
tenía derecho a ser dueño de las riquezas de su país, y después de una sucesión
violenta de guerrillas y dictaduras militares, en Argentina se han sucedido en
el poder posiciones radicalmente enfrentadas. Gracias a la educación y a la
fuerte politización de la sociedad todos saben que aferrarse al poder es
inútil, que al poder hay que llegar en hombros de la gente y aceptando la
existencia de una oposición denodada y activa.
Nuestros países tienen tantos problemas que es
inevitable una fuerte oposición a toda política. Pero no todo hay que hacerlo
desde el Estado. El chavismo es un proyecto lúcido y generoso que enfrenta el
peligro de derivar en un proyecto autoritario y excluyente, justo cuando
debería ser toda la América Latina la que diera un viraje hacia una democracia
más diversa y compleja. Pero es que el ejercicio del poder embriaga y alimenta
vanas ilusiones. Se mira al Estado como un fin y no como un instrumento, y eso
es letal para los altos propósitos civilizados, porque todo aquel que idealiza
al Estado y se enamora del poder abandona el espíritu de aventura creadora que
requiere toda sana política.
Una de las veces en que tuve la oportunidad de
conversar con Fidel Castro, el comandante me dijo: “Es que se nos han
envejecido las instituciones”. “Pues tienes que remozarlas” le respondí, “con
esa juventud que tienes”. “¿Qué quieres decir?”, me dijo con expresiva
curiosidad. “Que yo te veo muy joven”, le contesté sinceramente. Ahora sé que
lo que habría debido decirle es que había en Cuba una juventud solidaria con la
revolución pero ávida de iniciativa a la que había que permitirle reinventar el
modelo, y que él mismo, crítico y lúcido como era, podía acompañar un esfuerzo
por renovar la rebeldía contra un capitalismo cada vez más inhumano, pero
también contra un esquematismo controlador y burocrático que le corta las alas
a la imaginación.
¿Por qué temerle tanto a la contaminación del
capitalismo, a sus televisores y a su internet, si nadie tiene alternativas
frente a esas cosas? Muchos que crecimos expuestos a la televisión, al
consumismo y a las tentaciones del lucro, somos tanto o más críticos que ellos
frente a la inhumanidad y la irracionalidad depredadora del capitalismo.
Hace poco dije que el presidente Maduro debería
liberar a los presos políticos, revocar la inhabilidad de los dirigentes
opositores, y convocar a elecciones normales, de esas que el chavismo siempre
apreció cuando podía ganarlas con facilidad. También le sugerí que no le
tuviera miedo a una derrota electoral que bien puede ser transitoria. Una
derrota honrosa vale mucho más que una victoria indigna a los ojos de un pueblo
que entiende lo que pasa. En Venezuela mucha gente sabe que la crisis actual se
debe menos al chavismo que a la manipulación adversa de los precios del
petróleo y a un desabastecimiento programado del que se acusa al chavismo
aunque es a quien menos le conviene.
Ahora han enviado a prisión domiciliaria a
Leopoldo López pero habría sido más inteligente dejarlo en libertad sin
condiciones, lo mismo que a todos los prisioneros por razones políticas. Un
opositor en la cárcel es un mártir, y ya es hora de entender que la cárcel, ese
invento maligno, que no resuelve nada y que a veces lo empeora todo, no será
nunca el instrumento de una buena política.
Las armas sólo conducen a una extenuante
degradación moral de la sociedad, como ha ocurrido en Colombia en los últimos
50 años. Convertido en una oposición callejera pacífica, apasionada e
imaginativa, el chavismo podría recordarle a Venezuela todo lo que hizo por el
pueblo mientras fue posible, en vez de estar gerenciando la bancarrota que
produjeron los precios del petróleo y la conjura de los empresarios. Entonces
ocurrirá lo que en Argentina: será el pueblo el que pueda medir la verdad de
unos y de otros, y superar las deformaciones de la percepción o de la
información.
Yo sé que Cuba necesita de Venezuela, pero para
ello es preciso que Venezuela exista. Cuba puede hoy negociar una mejora de su
situación económica permitiendo la aparición de nuevas iniciativas de la
comunidad y sin negociar jamás la protección social ni la cobertura educativa.
Que una nueva generación de cubanos, muchos de ellos agradecidos con la
revolución, tengan agenda propia, y que el chavismo aprenda del peronismo el
arte democrático de irse para regresar, porque hay maneras de irse que ya no
permiten volver.
Por: Armando Montenegro
Trump y América Latina
Las relaciones de Estados Unidos y América
Latina se alteraron profundamente con la llegada de Donald Trump al gobierno de
Estados Unidos. Sus políticas aislacionistas, su énfasis en la protección, su
rechazo a iniciativas de la agenda mundial como la defensa del medio ambiente y
los derechos humanos, así como su violenta verborrea están produciendo serios
impactos, a veces indeseados por el propio Trump, en esta región.
Comencemos por este último punto. Su torpe amenaza
de una intervención militar en Venezuela le dio un respiro inesperado al
régimen de Nicolás Maduro, debilitó a la oposición y unificó a grandes grupos
de venezolanos y latinoamericanos alrededor del narcodictador, todo lo
contrario a lo que, tal vez, quería lograr el inexperto e impulsivo magnate
(este fue un acto de una estupidez parecida a la persecución de Alejandro
Ordóñez contra Gustavo Petro, quien recibió del procurador un gran impulso a su
carrera política en momentos en que fracasaba en la Alcaldía, el mismo que le
ha alcanzado para mantenerse en la presente campaña presidencial).
Otro de los efectos de la torpeza de Trump se
está dando en México. Después de los repetidos insultos a los mexicanos, las
amenazas de construir el muro en la frontera (y obligar a los mexicanos a
pagarlo), las injurias contra los inmigrantes de ese país y las advertencias de
que va a renegar del acuerdo de libre comercio, se desató una justificada
reacción nacionalista en México que catapultó la candidatura presidencial de
López Obrador, un candidato populista, quien capitalizó el sentimiento
antiyankee y se ha convertido en el líder de las encuestas. López Obrador no ha
pasado el “litmus test” del talante democrático de cualquier candidato
presidencial: no ha condenado las atrocidades y abusos de Nicolás Maduro (un
test que también han reprobado varios aspirantes a la Presidencia de Colombia).
Si este candidato llega a ganar las elecciones, Trump se habrá asegurado un
vecino hostil en el sur y un gobierno contrario a la modernización de México y
a los propios intereses norteamericanos de largo plazo.
Al encerrarse en sus fronteras y alejarse de
importantes acuerdos e iniciativas de impacto global, como la lucha contra el
cambio climático y la cooperación e integración económica, asuntos del interés
de los países de América Latina, Trump está induciendo a sus vecinos del sur
para que opten por la búsqueda de otros socios, especialmente en Asia y Europa.
De esta forma, Estados Unidos está renunciando al indiscutido liderazgo
internacional que ejerció durante décadas después de la Segunda Guerra Mundial.
Los observadores insisten en que una de las consecuencias prácticas de las
políticas de Trump será la creciente influencia económica y política de China
en América Latina.
Aparte de los temas generales que afectan a
Colombia, la política norteamericana parece orientada, ahora con mayor énfasis,
a exigir que nuestro país reduzca su desbordada producción de cocaína. Si no se
obtienen resultados concretos en esta materia, es posible que se dificulte el
manejo de los asuntos bilaterales y que el próximo gobierno colombiano sea
sometido a mayores presiones. No se descarta, incluso, que la reciente
revelación de pruebas de corrupción de políticos y jueces colombianos esté
relacionada, así sea indirectamente, con la lucha norteamericana contra las
drogas.
12 Ago 2017 - 9:00 PM
Por: Armando Montenegro
La tarea pendiente
La política no ha tenido el mismo progreso ni
ha seguido el mismo camino de modernización de la economía y, en general, de la
sociedad colombiana en las últimas décadas. Se quedó rezagada, mantiene formas
y prácticas atrasadas, y se constituye en un lastre para el desarrollo del
país.
En los últimos años se elevó significativamente
el ingreso y el nivel de vida de los colombianos; la pobreza se redujo y se
ampliaron las clases medias. El país es cada vez más urbano, más educado y más
abierto al mundo; sus habitantes utilizan masivamente los celulares, el
internet y las redes sociales; cientos de miles viajan por Colombia y muchos de
ellos son turistas en todo el planeta; desde hace años cayeron las cifras de
violencia y el país se alejó de los peores lugares del mundo en los rankings de
homicidios y secuestros.
A pesar de estos avances, muchas veces
desiguales, lentos e imperfectos, la vida de la política y las prácticas
electorales siguen siendo primitivas. El ejercicio de gobernar —incluso el de
personas bien intencionadas— por lo general va acompañado de la entrega a los
aliados del mandatario de porciones significativas del presupuesto y de cuotas
en ministerios e institutos a personas incapaces, comprometidas únicamente con
los intereses de sus patrones políticos. En algunas regiones, grupos de
votantes se constituyen en patrimonios de algunas familias, los mismos que se
mantienen, se heredan y, a veces, se venden. La metamorfosis de los ingenuos
auxilios parlamentarios de antaño en la voluminosa mermelada de hoy fue el
resultado de un proceso de más de 30 años, estimulado por la influencia del
narcotráfico, las transacciones por las absoluciones del Proceso 8.000 y la
nutrida presencia paramilitar en el Congreso. A medida que se producía esta
transformación, creció en forma acelerada el precio de las lealtades a los
gobiernos y, paralelamente, disminuyeron las posibilidades de que el Estado
pudiera cumplir de manera adecuada sus obligaciones con los ciudadanos.
El costo de esta situación es muy elevado. Es
una de las principales causas de los escasos y malos servicios estatales que
afligen a los colombianos, de las crisis y la bancarrota de varias entidades,
del fracaso de numerosos proyectos de inversión y, en general, del mal uso de
los recursos públicos, muy sentido en medio de la aguda estrechez fiscal que
hoy vive el país. Y una de sus mayores consecuencias son los innumerables
escándalos de corrupción y la pérdida de valiosos recursos públicos, con el
consecuente desprestigio de las instituciones y del oficio de la política.
Colombia no podrá ser una nación verdaderamente moderna si no se renueva el
ejercicio de la política en el país.
La reforma política que comienza a discutirse
en el Congreso plantea apenas algunos avances en la dirección correcta. Como lo
mencionó La Silla Vacía, “la norma beneficia desde los caciques
electorales hasta los partidos pequeños…”. Abre algunos espacios y permite la
creación y supervivencia de partidos y movimientos sociales minoritarios. Pero
no mucho más. E, infortunadamente, patea para los próximos años algunos de los
cambios más significativos como el tema de las listas cerradas. La tarea queda
pendiente. Mientras tanto se seguirá abriendo la brecha entre un país que
necesita progresar y sus clases y prácticas política
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